Fotografiar una planta mientras crece
Una planta es la prueba de fuego de si una serie de progreso merece la pena. De un día para otro no pasa nada visible, y entonces pones marzo al lado de septiembre y es otra planta.


01
Marca la maceta y marca el suelo
Las plantas se giran hacia la luz, y una planta girada se fotografía como otra forma. Una marca pequeña en la maceta y un punto en el suelo te dan la misma vista siempre: lo más valioso de esta página, y es un minuto una sola vez.
02
Luz de día, nunca la lámpara del techo
Las hojas son translúcidas y el color se desvía mucho con luz artificial, así que una serie hecha a horas mezcladas se lee como cambio de color y no como crecimiento. La misma ventana a la misma hora mantiene el verde verde.
03
Cada dos semanas gana a cada día
Las fotos diarias de una planta son casi todas iguales y hacen que la reproducción se alargue. Cada quince días es donde cada fotograma se diferencia del anterior, que es lo que hace que una secuencia parezca movimiento y no un pase de diapositivas.
Cada dos semanas, también en invierno
Los meses de reposo son en los que la gente deja de fotografiar, y son justo los que hacen legible la primavera cuando llega. Guarda los fotogramas vacíos: una serie con huecos se reproduce igual.